Encontrarte con una aldea medieval en Buenos Aires, parece ser algo imposible de conseguir, yo diría un sueño pero sí, existe. Les presento Campanopolis, una ciudad medieval construida por un soñador, el señor Antonio Campana.
Con 220 hectáreas de simple tierra, Antonio relleno y pulió su sueño, construir una ciudad. sin planos ni conocimientos de arquitectura de por medio. Solo su creatividad y sus manos fueron testigos de lo que se vendría años más tarde. Hoy estos terrenos hablan de historia, como la propiedad del presidente Manuel de Rosas que aun permanece intacta o los bancos de la primera remodelación de la plaza de mayo, ventanas y puertas de remates y unas vías del tren provincial ramal la PLata - Gonzalez Catán describen este camino de magia y color.
Tras la desaparición física de Campana, cartas comenzaron a llegar; todos querían conocer lo que este genio había logrado crear. Así que sus hijos decidieron abrir sus puertas al público, otorgándole un valor a la entrada de 450 pesos argentinos (USD 8) que incluye un guía para hacer el recorrido por la aldea y poder pasar el día en el lugar al finalizar el tour.
Para los aficionados de la fotografía también existen recorridos organizados por Buenos Aires Fotografía (grupo de facebook) así que opciones sobran para descubrir otra joya escondida. Para llegar a Campanopolis puedes tomar el tren de Belgrano Sur hasta González Catán, luego el colectivo 620H hasta calle arecife y puerto argentino, desde la parada será 1.5km aproximadamente caminando.
Un proyecto inconcluso, pues existen otros edificios que quedaron a la mitad, como una confitería para pasar la tarde, una universidad, entre otros lugares. Antonio dejo una huella para sus conocidos y para los que hoy le visitamos. Campanopolis solo abre los sábados, pero hoy estudian sus hijos la posibilidad de màs visitas los domingos, en la página web tienen toda la información necesaria y compra de entradas.






